jueves, 28 de enero de 2010

"Unos Cuántos Chistes"

Se abre el telón y sale una mujer delgada y otra mujer obesa.
Se cierra el telón, se vuelve a abrir, y sólo sale la mujer obesa.
¿Cómo se llama la película?
Lo que el viento se llevó y lo que no pudo, lo dejó.

Un hombre va conduciendo por la carretera cuando de pronto ve que en dirección contraria viene una mujer conduciendo su auto como loca y que al acercarse, baja el vidrio y le grita:
¡PUEEEEEEEEEERCOOOOOOOOOO!
El hombre que obviamente no se pudo quedar callado, baja su vidrio y le grita:
¡MUUUUUUUUUULAAAAAAAA!
En eso, al doblar la curva, ¡pum! se estrella con un gran puerco que estaba en medio de la carretera.
Moraleja de la historia:
Los hombres nunca logran comprender lo que las mujeres tratan de decirles.




Iba caminando por la calle un borrachito y se encuentra con su compadre, y éste al ver que el borrachito tenía las orejas a carne viva le pregunta:
Pero, ¿qué te ha pasado compadre?
Es que a mi esposa se le ocurrió dejar la plancha prendida, y sonó el teléfono y agarré la plancha por equivocación.
Pero, ¿y la otra? Y el borrachito le contesta:
El maldito imbécil volvió a llamar.
Un par de borrachos caminaban por la banqueta, cuando pasa junto a ellos una señora gorda muy gorda, y uno de ellos le dice al otro:
¡Mira, ahí va un tanque!
La señora lo escuchó y le soltó un bolsazo en la boca, y el otro agrega:
¡Y es de guerra!

Va un borracho en moto y choca con una señal de tránsito. Entonces llega el policía y le pregunta:
¿Señor, no vio la flecha?
El borracho responde:
Ni al indio que me la tiró.

Estaba un borracho caminando por la calle, cuando de pronto se encuentra con una monja con su vestido negro. El borracho se le acerca y sin pensarlo le cae a golpes, y la monja cae al suelo.
El borracho le dice:
¡Vamos Batman, levántate y lucha!

El ratero le dice a la víctima:
Esto es un asalto, ¡Deme todo su dinero!
Óigame, ¿Usted no sabe con quién se está metiendo?
Soy un político muy influyente.
En ese caso, ¡Devuélvame todo mi dinero!


El párroco se estaba retirando después de 25 años a cargo de la parroquia y los feligreses decidieron ofrecer una cena de despedida en su honor.
Se escogió a un destacado político local, miembro de la parroquia, para dar un pequeño discurso durante la cena. Pero se retrasó y el sacerdote decidió entonces decir unas breves palabras mientras esperaban al político.
"Obtuve mi primera impresión sobre esta parroquia en la primera confesión que debí escuchar. Pensé que había sido destinado a un lugar terrible. La primera persona que entró a mi confesionario me dijo que había robado un televisor y que, al ser detenido por la policía, casi había matado al oficial. Había robado dinero a sus padres, sustraído mercancía de su sitio de trabajo, había tenido un romance con la esposa de su jefe y tomaba estupefacientes. Yo estaba anonadado...
Pero a medida que pasaban los días, me di cuenta que la gente de esta parroquia no era nada así y que ciertamente había venido a una comunidad llena de gente buena y amable...".
Justo cuando el sacerdote terminaba sus palabras, el político entró al salón, disculpándose por la tardanza. Inmediatamente comenzó su presentación y el discurso en honor del párroco saliente.

"Nunca olvidaré el primer día que el Padre llegó a nuestra parroquia", dijo el político.
"De hecho, tuve el honor de ser el primero en confesarme con él"



El presidente de gobierno decide salir a la calle y ver como está la situación en las escuelas y cárceles. Primero visita las escuelas y al llegar a la primera, el director, aprovechando la ocasión le comunica las carencias del colegio en cuanto a infraestructuras deportivas, sanitarias, docentes, recreativas, y como no, le pide dinero. El presidente toma nota de cada anomalía y después de meditar largo rato le dice al director:
Querido director, tu labor en este colegio es encomiable pues con la carencia de medios que tienes, estás sacando las cosas adelante y merece todo mi respeto tu labor, así como la de tus profesores; pero sabes que el país está pasando una crisis económica muy fuerte y tenemos todos que apretarnos el cinturón. Pero no te preocupes, aunque ahora no puedo darte el dinero que me pides, ten por seguro que en cuando tengamos algo disponible será para tu colegio. Y así pasa con varios colegios de esta ciudad. En esto que el presidente decide ir a ver la cárcel regional y pasa lo mismo, el director de la cárcel le indica las carencias del centro. Le pide dinero para poder comprar televisores para cada celda, para hacer una piscina y que los reclusos puedan tomar un baño en sus horas de asueto, para construir un edificio inteligente a fin de que los reclusos puedan pasar unas horas de intimidad con sus mujeres; para que los presos tengan un computador en cada celda a fin de poder estudiar una carrera a la que se apuntarán con matricula gratuita. El presidente se queda pensativo y le dice:
De acuerdo, te voy a dar lo que necesites para que realices todas las mejoras que me has pedido y más.
Mientras dice esto, imagínense al secretario del presidente con una cara de asombro de madre. Cuando de regreso, están el presidente y el secretario hablando en el coche del resultado de la visita, el secretario no puede más y, con todos los respetos, le pregunta al presidente:
Señor presidente, ¿Cómo es posible que no tengamos dinero para ayudar a los muchachos de los colegios a formar su futuro, el futuro de nuestro país, lo más importante que tenemos y sin embargo, le haya dado ayuda al director de la cárcel?
El presidente pone cara de intelectual y le dice:
Mira, lo que es seguro es que jamás volveremos al colegio, pero a la cárcel, ¿Quién sabe?
Jaimito estaba en el salón de clase con sus compañeros, como la profesora no llegaba, todos los alumnos comenzaron a hacer alboroto. Cuando llegó la profesora vio el desorden que había y comenzó a interrogar a los niños.
Juanita, ¿Qué haz hecho tú?
Yo dibujé en la pizarra.
Pedrito, y tú, ¿Qué hiciste?
Yo tiré mi pupitre contra el suelo.
Jaimito, y tú, ¿Qué hiciste?
Yo tiré serpentina por la ventana.
Caramba, aprendan de Jaimito que no es un malcriado como ustedes.
Pero al pasar unos minutos, tocan la puerta de la clase y entra una niña toda golpeada, la profesora le pregunta:
¿Quién eres?
Yo me llamo Serpentina.


El profesor repartiendo las notas:
Luisito un diez.
Pedrito un ocho.
Juanito un seis.
Jaimito un cero.
Oiga profesor, ¿Y por qué a mí un cero?
Porque has copiado el examen de Pedrito.
¿Y usted cómo lo sabe?
Porque las cuatro primeras preguntas, están iguales, y en la última pregunta Pedrito respondió: "Esa, no me la sé" y tu has puesto: "Yo tampoco".


La maestra le pregunta a Jaimito:
-Si yo digo fui rica, es tiempo pasado, pero si digo soy hermosa, ¿qué es?
-Exceso de imaginación.


A ver, Jaimito, ¿Qué me dices de la muerte de Napoleón?
Que lo siento mucho, señorita.


Estaban dos hombres en el cielo y uno le pregunta al otro:
¿Y vos de qué moriste?
Congelado, ¿Y tú?
De la risa.
¿Cómo que de la risa?
Sí, es que yo pensaba que mi esposa me estaba engañando con otro hombre, entonces un día le dije que iba a salir por 2 días, pero cuando me fui, regresé ese mismo día para ver si la atrapaba con el otro hombre. Cuando llegué, busqué por toda la casa y no encontré a ningún hombre. Dándome cuenta del error que había cometido empecé a reír y reír hasta que morí.
¡Bruto, si hubieras buscado en la nevera nos hubiéramos salvado los dos!


Nuevo hospital japonés: Aki Temato.
Director de la clínica: Dr. Kienkarajo Tekura.
Emergencias: Dr. Takurado Yamimito
Dermatología: Dr. Tukuero Taduro
Endoscopia: Dr. Temeto Tubito
Gastroenterología: Dr. Tesobo Tupanza
Inmunología: Dr. Loawanta Toito
Laboratorio: Dra. Temira Tukaka
Medicina Preventiva: Dra. Tamumal Kelosepas
Neumología: Dra. Tutose Mufuete
Neurología: Dr. Saturo Tukoko
Obstetricia: Dra. Tepalpa Podentro
Odontología: Dr. Tekito Lakarie
Oftalmología: Dr. Temiro Lozojo
Otorrino laringólogo: Dr. Yosi Tesako Mokito
Patología: Dr. Revisao Enchikito
Pediatría: Dr. Tekuro Lakria
Proctología: Dr. Temiro Kulete
Psiquiatría: Dr. Tarayado Tukoko
Radiología: Dr. Tomemo LaFoto
Traumatología: Dr. Tarreklo Tuwueso
Urología: Dr. Tupipi Tamalo

1 comentario: